sábado, 3 de mayo de 2014

Un viejo amigo.

Insomnio, cuanto tiempo. ¿Todo bien? Veo que me echabas de menos y por eso has vuelto a aparecer. Otra noche más acompañados, amigo. Otra noche que no me dejas sola entre estas sábanas empapadas en lárgrimas y suspiros. Otra noche en la que juntos, intentamos recordar los lunares de su rostro, el remolinillo que se le formaba en el pelo y esas uñas pequeñas devoradas por los nervios. Otra noche más en la que pienso que el día siguiente será igual de amargo pero que no me voy a dormir porque por primera vez en todo el dia me he sentido acompañada.

Insomnio es dar vueltas en la cama con la esperanza de que en la próxima estés tú a mi lado, respirando profundamente y soñando con princesas de cuento que no existen. Insomnio es no querer dormir porque sabes que allí, en tus sueños, estará él y te volverás a encontrar con su recuerdo. Insomnio es pararte  a pensar en los pocos cojones que has tenido al no decirle que quieres ser su primer pensamiento al levantarse y su último suspiro antes de dormir. Los pocos cojones que has tenido al no decirle que quieres memorizar sus cicatrices y contar sus pecas. Los pocos cojones que has tenido al no decirle que esa sonrisa que tanto gusta a la gente esconde detrás el dolor que te causa el no tenerle a tu lado.
Insomnio. Insomnio es preguntarte el por qué de su indiferencia, el por qué de tu cobardía, el por qué de tu letra pequeña que según dicen, se corresponde con tu  baja autoestima. Insomnio es no querer dormir porque sabes que el día de mañana será igual de amargo, porque sabes que cuando te levantes no habrá ningún mensaje suyo que te diga: "que tengas un buen día, bonita" porque sabes que ese mensaje tiene otra dueña. Insomnio es leer y releer las conversaciones que tuvisteis sobre un simple detalle, conversaciones que ninguno de los dos queriais que acabaran porque aunque no tuvieran ninguna utilidad, os hacían sentiros en esa noche de insomnio más cerca el uno del otro. O eso parecía. Insomnio es no querer mirar el móvil porque sabes que esta noche tampoco será la noche en la que te escriba a las tantas cuando vuelve de fiesta: Te quiero.
Jodido insomnio.
Insomnio es soñar despierta. Imaginarte las situaciones más bonitas que te gustaría vivir. Es pensar en ese trozo de chocolate que merendaste y pensar en lo rico que sabría en sus labios. Insomnio es saber que todo esto que estás escribiendo no es nada más y nada menos que fruto de tu desesperación y desilusión provocada por alguien que probablemente si no puede dormir, no será por tí, será por otra perra de los barrios de falda corta y labios rojos. Si no puede dormir será por pensar en otra que no seas tú.
Insomnio es intentar buscar tu cordura en la locura de encontrar ese nombre y apellidos que te la quitaron. Como esta locura de escribirle a alguien que ni se plantea estas cosas, para el que no soy más que una mancha en su pasado, para el que el insomnio quizás no le haga compañía esta noche.

Insomnio, cuanto tiempo. Ves que todo sigue igual. Gracias por acompañarme otra noche más.

En esta noche de insomnio tambien me ha acompañado la inspiración y las ganas de escribir que me han dado Loreto. Gracias por escribir tan bonito. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario