martes, 13 de mayo de 2014

¡Despierta!

De pronto llega un día en el que te das cuenta de todo.
De repente llega un día en el que te levantas pensando que será un día igual que el anterior y no sabes si es por el buen tiempo que hace o porque ves las vacaciones muy próximas, pero te levantas con la idea de que algo tiene que cambiar. Hoy es el día, hoy, un martes 13. Irónico.
Te das cuenta de que has perdido un año ilusionandote con algo que no existía, con alguien para el que ni si quiera existías. Un año, un jodido año. 365 días, joder. Y luego decimos que no vivimos, claro que no, no vivimos porque alguien hace que no vivamos.
Entonces, reaccionas, reaccionas como nunca habías pensado que lo harías y por primera vez en todo este año, piensas: "Gracias por irte y dejarme, es lo mejor que has podido hacer". Quieres vivir TU vida, quieres vivirte a tí misma. Quieres sentirte orgullosa de tí misma y lo vas a conseguir por cojones.
Llega un día en el que ya no quieres seguir yendo de víctima por la vida, ya no quieres ser una perdedora, quieres ser tú. Estás harta de ver cómo otros te pisotean y consiguen lo que tú siempre has querido. Llega un día en el que decides que tu vida es tuya, de nadie más. Quieres tomar las riendas y estás dispuesta a reorganizar todos tus pensamientos y tus acciones para dedicarte a tí misma, para ser un poco egoísta.
Llega un día en que no quieres ser tú la que se arrastre, quieres que él te vea y piense: "Fui un tonto por perderla" Ahora que te has ido, has dejado demasiadas conversaciones atrás, pero aquí estoy yo, no voy a permitir que nada de eso me haga pedazos. Toca recoger todos los trozos y recomponerme, ser una nueva yo, más fuerte que nunca. Quiero que pasado un tiempo, cuando por casualidades de la vida, nos volvamos a encontrar, que pienses: "Vaya, se ha superado" Y estoy completamente segura de que pasará eso porque no voy me voy a permitir el lujo de perder más tiempo.
Tengo 18 años y cientos de ilusiones, tú eres una y por eso sé que nunca te olvidaré del todo, solo haré que desaparezcas de mis pensamientos por un tiempo, voy a dejar de pensar de tí cuando me levante y cuando me acueste. Ya no quiero ser esa que te espera cada día. He aprendido la lección  haciendo un balance, no me vale la pena seguir intentando conseguir algo que no existe.
Supongo que nuestros caminos no están hechos para juntarse en uno solo. Supongo que todos mis esfuerzos por tí, no sirvieron de nada. Supongo que seguirás viviendo en esa mentira que solo te hace conocer a personas que viven tu misma mentira.
Dicen que si quieres que te quieran, primero te tienes que querer a tí misma. Empezaré con aceptarme, luego ya veremos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario