Pues aquí estamos otra vez, en un fin o en el principio de algo. Quién sabe.
Hoy una canción nueva me ha inspirado para escribir esto en un descanso de este intenso estudio.
Y es que a veces es duro darle la cara a la realidad, a veces es duro enfrentarte a la realidad, a veces lo que quieres es seguir durmiendo para seguir viviendo en ese mundo de los sueños que al fin y al cabo, es una de las pocas cosas que son realmente nuestras.
Te levantas una mañana y ves que todo ha cambiado, que muy pocas cosas siguen igual de bien o igual de mal que siempre. Te levantas con la esperanza de que algunas cosas vuelvan a ser lo que eran. Miras a tu alrededor y te paras a pensar en que te has dado cuenta demasiado tarde, de que si te hubieras dado cuenta de ese cambio mucho antes las cosas serían muy distintas.
A veces cuesta enfrentarte a la realidad.
Ya no está ese señor que veias caminar todas las mañanas, ya no está ese banco en el que pasabas tantas tardes de verano, ya no respiras ese aire lleno de alegria e ilusión, ya no están esas personas con las que pasabas la mitad del día, ya no está ese osito de peluche que tanto querías, ya no está esa serie de televisión que tanto disfrutabas en compañía. Ya no hay nada. Todo ha cambiado. Tú has cambiado y dicen que yo tambien.
Me hace gracia toda esa gente que dice que no es que hayan cambiado, es que han madurado; y me incluyo en ese grupo, yo hace nada justificaba mi actitud de esa forma. Odio que me digan que haya cambiado, las circustancias puede que lo hayan hecho, pero una persona tiene esa esencia que nunca cambiará, que por mucho que intente ignorarla, seguirá ahí. Es eso que tenemos que nadie nos puede quitar. Es eso que nos define. Una persona cuando no conoce la esencia de la otra puede decir que haya cambiado porque no ve que actue de la misma manera, pero una persona que conoce esa esencia sabe que haga lo que haga y pase lo que pase, seguirá teniendo ese pedacito de sí mismo que le hace ser tal y como es.
Maduro, nadie es maduro, maduramos pero nadie consigue ser realmente maduro. De hecho, si nos preguntamos que es ser maduro, nos daremos cuenta de que hay tanta variedad de madurez como personas hay en el mundo. Para mí la madurez no significa lo mismo que para tí, asique no generalicemos ni prejuzguemos, por favor.
Las circustancias cambian, pero las personas no. Cuesta creerlo.
domingo, 27 de abril de 2014
Por suerte o por desgracia.
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