Es cierto, crecemos y maduramos.
La verdad, es que muchos piensan que no se puede volver a esa etapa de la infancia donde lo único que te preocupaba era coger la plastilina del color que querías o sentarte al lado de tu mejor amiga en el autobús del colegio.
Pues he de decir, que no es imposible volver a es punto. Puedes volver cuando quieras.
Los términos de madurez e inmadurez los utilizamos muy a la ligera. ¿Qué es ser maduro? ¿Existe alguien que sea realmente maduro o inmaduro? No lo creo. Y otra vez, juzgamos sin saber.
Yo, personalmente, me considero maduramente inamdura. Sí, me lo acabo de inventar, ni siquiera sé si existe esa expresión. Quiero decir, que soy madura cuando lo considero que debo serlo, pero cada vez que soy feliz, me considero inmadura. No sé.
A mí, aun me gusta disfrutar de alguna película de Disney o de jugar con un globo.
A mí ya me da igual que se rían de mí por el hecho de que un globo o un trozo de chocolate me puede hacer más feliz que cualquier otra cosa. Al menos, les hago gracia y les hago feliz por un momento.
Volvamos a ser niños en algún momento del día, merece la pena.
"WE CAN FLY TO NEVER NEVERLAND"
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